jueves, 27 de noviembre de 2014

Un campeonato a medias


 
Al terminar el campeonato muchas veces se hace con sentimientos cruzados, por un lado la alegría de que se corona un Nuevo campeón, pero sabiendo que pasara un tiempo antes de que los motores vuelvan a tomar los circuitos en competencia.

El campeonato en sí no fue nada dramático gracias a los continuos cambios de normas que en los últimos tiempos tratan de dar una paridad, control y bienestar general, los resultados siguen siendo los mismos y hasta esperados, poca competencia, quien realice mejor sus tareas tendrá una ventaja que difícilmente será posible recortar, la paridad no es posible cuando se juega a los secretos y el bienestar es difícil de lograr cuando se trata de una forma poco lógica a los equipos, circuitos y otras partes que en realidad merecen mejor .

A pesar del empeño en negar que se va a una formula controlada, la evidencia es cada vez más clara, las regulaciones siguen quitando posibilidades de originalidad y las mismas que controlan a las PU, dejan poco margen para que existan aventuras en la creatividad, quedo bien claro que el concepto/solución de Mercedes era el ideal y aquellos que no siguieron ese camino pagaron caro, Pirelli nuevamente se encargó de introducir un elemento de variación que de otra manera no existió, por mucho que nos quieran decir que las carreras fueron entretenidas, solo cuando Mercedes tuvo problemas existió alguna posibilidad para los demás, Pirelli se encargó de dar algo extra, haciendo que en algunos casos a 5 o 7 vueltas de comenzada una carrera se debiera cambiar de neumáticos, forzando a que las características de las carreras cambiaran al menos por un corto tiempo.

Las batallas en medio de la grilla probaron ser más entretenidas, los márgenes eran menores, a medida que progreso el campeonato, Mercedes dejaba bien claro que no habría posibilidades de quitarles el título, aunque la matemática y algún tropezón mantuvo a algunos pocos con vida por un tiempo, mirando la pista no había manera que los resultados fueran distintos y prácticamente era esperar a que uno de los dos pilotos tomaran el título, la ridícula opción de doble puntos en la última carrera cumplió con su función pero lo hizo parecer artificial, con buen motivo fue rápidamente votada para no usarse en el próximo campeonato.

Existieron los rayos de brillantez que Ricciardo mostro en su Red Bull, madurez y consistencia, fueron sus grandes cualidades que estuvieron acompañadas de velocidad y muy buen juicio que le dieron victorias, Bottas confirmo sus cualidades también en el resurgente Williams, McLaren siguió arrastrándose por momentos, en pocas ocasiones mostro ser capaz de pelear por alguna posición significativa, en muchos casos se debió mas a sus pilotos que a su maquinaria, que a pesar de poseer la mejor PU, no supo desarrollar el coche y tuvo muy pero muy poca presencia en pista, a mediados de campeonato algunos ya comenzaban a mostrar desgaste en sus desarrollos, posiblemente comenzando a mirar hacia 2015, los problemas económicos comenzaron a golpear con más fuerza y solo el terrible incidente de Jules Bianchi hacia fines del campeonato, pudo desviar la atención, sin embargo dos equipos debieron cerrar sus puertas y solo uno pudo volver a la última carrera, los problemas económicos son profundos, son cansadores para mucha gente, pero es necesario sacarlos a luz para que de alguna manera aquellos que quieren seguir ignorándolos, comiencen a mirar en la dirección adecuada, despertando a la realidad.

El mercado de pilotos fue algo interesante, pero la atención seguía en lo económico y lo que se viene, Vettel  tratando de liderar a Ferrari, Honda retornando a la fórmula 1, pero ante todo, se esperan cambios que ayuden a varios, el invierno será largo para muchos, pero a pesar de todo, si en algo está unida la fraternidad de la fórmula 1 es en escuchar el progreso de Jules Bianchi.

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